Juguetes de madera


Retornar al origen. Volver a lo esencial. Que… ¿cómo se consigue esto en materia juguetera? Pues… ¡gracias a los juguetes de madera!

Su característico olor, su tacto rugoso, a veces, suave otras, su vinculación con el mundo natural son sólo algunos de los aspectos que han hecho que los juguetes de madera vuelvan a estar en alza.

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Beneficios de los juguetes de madera para los niños

Su durabilidad es, con seguridad, uno de los principales beneficios de los juguetes de madera.

 

Son mucho más resistentes que los de plástico y, además, pueden pasar de generación en generación porque son juegos atemporales. No entienden de modas.

 

La madera le confiere especial valor al juguete porque los niños suelen percibirlo como algo que les va a acompañar en su rutina de juego durante mucho más tiempo.

 

En cambio, los juguetes de plástico suelen ser vistos como algo más provisional en sus vidas.

 

De hecho, como padres, debemos realizar un consumo ejemplar ante nuestros hijos. Y, a través de la compra de juguetes de madera, lo podemos ejercer.

 

Mientras que los juguetes de plástico favorecen la filosofía consumista basada en comprar, usar durante poco tiempo para desecharlo después, los de madera propician lo contrario.

 

Al conllevar un mayor trabajo humano, los juguetes de madera invitan a cuidarlos más.

 

Nuestros pequeños experimentarán muchas sensaciones a través de su tacto, ese que convierte a la madera en un material que a nadie deja indiferente.

 

Al ser un elemento natural, la madera presenta numerosas singularidades que hacen que ningún juguete fabricado con ella sea igual a otro.

 

Además, la imaginación de los críos se multiplica gracias a los juguetes de madera.

 

Al no ser eléctricos ni funcionar con pilas, esta categoría de juguetes supone todo un reto para la creatividad de los pequeños que tendrán que dotarlos de vida. Entonces, ¡las posibilidades en el juego son ilimitadas!

 

Por norma general, son menos peligrosos que otros juguetes porque, los fabricados con madera, no suelen tener muchas piezas sueltas. Así, se minimiza el riesgo de asfixia.

 

La madera, ese material que salvaguarda a nuestros hijos del ambiente artificial en el que vivimos inmersos

 

Este material no debería faltar entre los juguetes básicos de nuestros retoños porque son 100% ecológicos por lo que, a través de ellos, les estaremos transmitiendo, desde pequeñitos, un valor fundamental: el respeto por la madre naturaleza.

 

El saber que la materia prima con la que se ha elaborado su juguete se encuentra en la naturaleza favorecerá la conexión de nuestros hijos con lo natural, cuestión esta muy valorada en un mundo en el que prima lo artificial.

 

Tradición y madera van de la mano formando un tándem perfecto que, ni siquiera la más alta tecnología, podrá desbancar. ¡Apuesta sí o sí por comprar juguetes de madera!